Buscar alojamiento en Croatia

En Croatia he tenido la suerte de poder probar diferentes tipos de alojamientos en muchos sitios. He domido desde en hostels en grandes ciudades, hasta en hoteles en ciudades medievales, además de en apartamentos varios a lo largo de la costa. En líneas generales, los sitios que he buscado han tenido buena relación calidad-precio, y los dueños han sido conmigo cuanto menos hospitalarios.

Yendo de mochilera, con presupuesto limitado, he intentado buscar sitios económicos pero bien situados. He dado prioridad a factores como la limpeza o cómo era la cocina antes de, por ejemplo, buscar una habitación individual o que el sitio fuera de una cadena conocida.

¿Cómo y cuándo busco alojamiento en Croatia?

Mi modo de viajar es bastante espontáneo, por lo que, a no ser que sepa que el sitio puede estar muy concurrido, no busco con antelación. Lo hago el día de antes de llegar o incluso el mismo día. En el caso de Croatia, ésto me da cierta ventaja: he observado que los precios de ciertos alojamientos bajan si los coges el mismo día (comparando con cogerlos un par de días de antes).

Para buscar alojamiento normalmente utilizo dos portales virtuales.

  • Booking. Un clásico del que no voy a dar más detalles. En el caso de Croatia mi modus operandi era ordenar los alojamientos por precio, y fijarme en las fotos. En general, en esta parte del mundo las valoraciones de los sitios son muy altas y, por lo que yo he comprobado, merecidas. A través de este canal conseguí mi alojamiento en Rijeka (Happy Hostel).
  • Agoda. Aprendí este portal viajando por Asia (donde encuentras precios más competitivos por aquí que en Booking, pero no es el caso de Croatia). Le echo siempre un ojo porque algún chollete pillas de vez en cuando, y porque a veces te dan Agoda cash, un dinero virtual que puedes gastar la próxima vez que reserves con ellos, aunque no en todos los alojamientos. A través de este portal contraté mi alojamiento en Zadar (Tequila Bar Hostel), en Sibenik (Hostel Globo), en Brac (Apartments Petranic) y en Dubrovnik (Guesthouse Isabel la Catolica).

Cuando no tengo tanto tiempo y llego directamente sin nada, o cuando no me ha convencido lo que he encontrado, lo que hago es directamente mirar en el plano qué alojamientos hay alrededor, y voy tocando puertas hasta que doy con la clave (habitación barata). Al estar en temporada baja y en tiempos de Covid-19, te suelen hacer una rebaja, aunque así no he encontrado ningún chollo todavía. Así encontré mi alojamiento en Trogir, Rosso Rooms.

Y una nueva opción que he empezado a usar aquí, debido a que a veces tengo que recibir paquetes y necesito saber cómo responde en alojamiento, es ponerme en contacto con ellos por mail o vía What’sApp. Les localizo buscando en internet su teléfono o mail (previamente he mirado el nombre o en el plano o en alguno de los portales virtuales). Mi experiencia ha sido muy positiva al respecto: te suelen contrestar rápido y encima te dan precios más competitivos que en los portales. Fue así con Casa La Cha Hostel & Bar, en Novalja; con Hostel Bureau, en Zagreb; y con mi alojamiento en Pula (Hostel Pula).

Tipos de alojamientos en Croatia

Nada más aterrizar en Croatia me hice ya con un grupo de amigos (Eri, Leo y Fer), con los que recorrí una semana el país. Por tanto, mi valoración de los apartamentos es como parte de un grupo de 4 (la peli cambió cuando el grupo se disolvió: no volví a coger más apartamentos ya que se me encarecía mucho el asunto). Las mieles de los demás alojamientos las he probado sola, que es como viajo habitualmente.

Los tipos de alojamiento en los que me he alojado han sido:

  1. Hostels y guesthouses. Mis preferidos por excelencia 🙂 En Croatia tienen de particular que en todos los sitios (en los que he estado) tienen cocina bien equipada y con menaje (a excepción de Happy Hostel, que no contaba con áreas comunes), lo que es un plus para ahorrar pasta. Son la opción más barata y suelen contar con otras zonas comunes (como terraza, jardín o salón). Además, en la mayoría te dan toalla y cuentan con buen WiFi y con lavadora grauíta. En los sitios en los que me alojado en hosteles han sido en Novalja (Casa La Cha Hostel & Bar), en Zadar (Tequila Bar Hostel), en Zagreb (Hostel Bureau), en Sibenik (Hostel Globo), en Dubrovnik (Guesthouse Isabel la Catolica), en Pula (Hostel Pula) y en Rijeka (Happy Hostel). El precio oscila entre 10€ y 15€ por noche.
  2. Apartamentos. Todos con los que he dado tuvieron propietarios amabilísimos, que nada más realizar la reserva se pusieron en contacto con nosotros y que incluso nos dejaron salir bastante tarde (pasadas las 2) de su casa. Tenían cocina bien equipada y con menaje, lavadora, WiFi y tele, y nos los encontramos en muy buen estado. Además contaban con sábanas y toallas. Las experiencias que tuvimos fueron en Split (Apartment Maja), cerca de Plitvice lakes (Apartment Franciska) y en la isla de Brac (Apartments Petranic). El precio osciló entre 33€ y 41€ la noche por apartamento completo.
  3. Hoteles. La única experiencia que tuve fue en Trogir, Rosso Rooms. La habitación que me dieron estaba bien, con baño. Me cobraron 13€ la noche (haciéndome un súper favor, porque el precio de esa habitación era 40€). ¡No soy una chica muy de hoteles (ahora)!

Mi alojamiento preferido en Croatia

En Croatia una de las cosas buenas que me han pasado ha sido que me han sorprendido gratamente los alojamientos. A pesar de mi desconfianza inicial (las valoraciones en Booking eran tan altas a menudo que las dí por inverosímiles), a medida que he ido avanzando, me he encontrado con sitios buenísimos, y me cuesta citar sólo alguno de ellos.

Mi alojamiento número 1 en Croatia es Casa La Cha Hostel & Bar, situado en Novalja (isla de Pag). Es una casa grande a los pies de la playa, que cuenta con un jardín bar estupendo. Además, las habitaciones están muy bien decoradas (modernas) y tienen terraza con mesitas y hamaca. Mi gran suerte fue que me dieron una de 4 para mí sóla, pero si hubiera tenido que compartir con más gente, no hubiera tenido problemas al respecto porque el espacio era suficiente. Además, cada cama contaba con mesilla, luz, enchufe y cortina para más privacidad. La cocina es uno de sus puntos fuertes: estupendamente equipada, grande y luminosa. El WiFi es otro de los pluses. ¡es muy rápido en toda la casa! Y por último, cuenta con lavadora y tendero, ¡súper necesario para los viajeros!

Pero lo que hizo estupenda mi estancia en Casa La Cha Hostel & Bar fue la propietaria, Margueritha. Además de responder por What’sApp con inmediatez (es así como lo contraté), estuvo dispuesta siempre a ayudarme. Y la guinda que colmó su hospitalidad fue que celebró el bautizo de su sobrino en el hostel y ¡nos invitó a comer a los huéspedes! Probé macceroni con gulash, un plato muy típico por aquí 🙂 ¡un 10 Margueritha! Y todo por 13€ la noche 😉 Puedes ver ésta y otras de mis aventuras en Pag, en mi post AtraPagda.

Mi habitación en Casa La Cha Hostel & Bar

Otros alojamientos estupendos en Croatia

Otro hostel muy recomendable fue en Sibenik, Hostel Globo. Lo mejor para mi fue su localización: al lado de la estación de buses y muy cerca del centro; y también me encantó porque estaba súper nuevo. Tuve suerte de nuevo en estar sóla en la habitación, pero de no haber sido así no hubiera habido problema: las camas cuentan con luz propia y enchufe. Cuenta con una sala con sofás cómodos y WiFi rápido. Me facilitaron además mucho la vida los propietarios, guardándome la mochila el día del check out hasta que volví de la playa, y además de dejar ducharme en sus instalaciones me dieron incluso toalla para ese ratito. ¡De nuevo 13€ la noche, debe ser un número mágico! Eso sí, éste conviene reservarlo con Agoda, que es donde sale más barato.

Mi última recomendación es en Zagreb, Hostel Bureau. Localizado en una zona buenísima (pleno centro), y con un precio por debajo de la media (11€ por noche). El personal fue amabilísimo desde el primer momento que contacté con ellos por mail, y aprovechaban sus salas comunes para organizar actividades para que no estuvieras aburrido (yo pillé una movie night). El WiFi era rápido, la cocina bien equipada y había sofás repatidos por cada planta (asique te podías tirar en algún otro lugar que no fuese la cama). Te daban toalla y las habitaciones contaban con guradamochilas con candado ¡enormes! Las camas tanían punto de electricidad, luz y colchón bueno. Entre otras cosas, ¡me encantó Zagreb por eso!

Y me queda pendiente probar que me inviten a las casas particulares… ¿Algún voluntario?

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