Nuevas rutinas para todos

Tercera semana
1.553K corridos, 178 días viajando

En cuarentena

Las cifras siguieron empeorando: en España el domingo se censaron 80.000 infectados y más de 12.000 muertes. Además, se siguieron dando noticias de hechos impactantes como que se hubiera habilitado en el Palacio de Hielo de Madrid una morgue. Para los de la LOGSE, morgue es un depósito de féretros, y lo habilitaron en el Palacio de Hielo para poder mantener los cadáveres fríos hasta que les tocara su turno de incineración o enterramiento, que las funerarias no daban abasto.

Además, los españoles ya estaban cansados de estar encerrados, y empezaban a posicionarse de manera radical: los había cuyo principal enemigo era el confinamiento, y por tanto su objetivo era salir de él y buscaban cualquier tipo de entretemiento para olvidarse (como correr un 10K dentro de casa), o cualquier vacío legal para eludirlo (como pasear al perro más tiempo de la cuenta); y los había con miedo real al virus, que procuraban cumplir a raja tabla las normas para evitar contagios (que se resumen en mímino contacto humano) y eran conscientes de la labor de los sanitarios (a quienes aplaudían todos los días a las 8pm). No sin avergonzarme, conociendome creo que yo sería de las primeras :S

En el exilio

En Thai la situación seguía siendo más relajada: unos 1.300 infectados y 23 muertes a 05.04.2020. Además, pese a que se había declarado el estado de emergencia, las medidas a lo largo de la semana se mantuvieron casi como las de la semana anterior.

Yo, además de con mi plan de entreno, seguía empeñada en que una de las claves para sobrellevar la monotonía qué la isla podía causar era hacer todo el ejercicio que se me ocurriera: nadé hasta una isla cercana un día (sólo a 400m, pero ya es algo), hice  tábatas y vídeos de HITT de YouTube (incluyendo pesas con cocos).

Otra clave divertida era cocinar: como contaba la casa con cocina y material, por la tarde me ponía manos a los fogones y hacía cualquier cosa que viera por internet (ojo, que tenía que ser vegano 100% por Ferran y local por exigencias del mercado). De ahí nos salieron (ejem, en los platos más molones y que pongo al principio yo participé activamente como pinche pero se puede decir que el chef fue el valenciano más qué yo, aunque siempre curramos como equipo): Mango sticky rice (tipiquísimo aquí en Thai), Mac & cheese (el queso fue algo así como puré de patata), Arroz con verduras (no vistoso pero sabroso), Ratatouille tropical (cuyo principal ingrediente fue una especie de calabacín enorme con una piel gruesa), parrillada de verduras locales (con berenjenas flaquitas y una verdura grande y verde cuyo sabor recuerda a la compota) y todas las ocurrencias con tapioca (la fécula del mandioca).

En la isla no entendía el período de emergencia muy bien: había sitios en los que te daban de comer, otros en los que sólo había take away. Algunas tiendas estaban cerradas y otras no, y la mayoría de los resorts estaban vacíos (lo que me venía muy bien a la hora de elegir tumbona). Además, impusieron “toque de queda”: entre 10pm y 4am habías de estar en casa bajo amenaza, si te pillaban, pagar 40.000THB (unos 1.200€) e incluso pena de cárcel (wow, como para andarse con vaciles). Parecía que la cosa se complicaba :S

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