La meta es el camino

590K corridos, 82 días viajando

Cuando me quedé de nuevo sola, reaccioné rápido y planee donde pasar la Navidad: ¡en Goa! Sitio muy turístico y playero, ¡sonaba bien para unas navidades diferentes! Para ello, saqué un billete primero para Udaipur, seguido de otro Udaipur – Mumbai (directamente viajar a Goa suponía más de un día metida en el tren).

El trayecto era así bastante estudiado: me apetecía ver la ciudad de Udaipur, y en Mumbai había una media maratón… Lié a Bani (que conocí en la 4th Impact Marathon Nepal) y a David (qué conocía originariamente de los HHHH, pero con el que había compartido también una mañana corriendo en Kathmandu) para que también se apuntasen, ¡teníamos un plan para el 22!

Nada más llegar a la ciudad de Udaipur, me invadió una sensación de alegría: es un sitio que, por su luz, por su gente o por sus lagos, transmite buena onda. Los días que estuve allí transcurrieron tranquilamente: correr por la mañana, estirar en la azotea del hostel y probar diferentes sitios para comer acompañada en ocasiones de David y de Andrew (inglés qué conocí en el fuerte de Agra). Además, tuve la ocasión de ver dos puestas de sol impresionantes… ¡Una de ellas desde un barco! Asique la primera parada del camino, sólo por conveniencia geográfica, fue una agradable sorpresa. Aunque para sorpresas las que me esperarían en Mumbai 😉

Lo primero que pasó memorable fue la carrera. Nada más llegar a Mumbai, nos juntamos Bani, David y yo para ir a por el dorsal. Unos 40 inscritos a la media maratón, camisetas enormes y no te daban ni imperdibles: ¡una carrera local en toda regla! Yo (que en ocasiones me alegro cuando me lo ponen fácil) me frotaba las manos. Efectivamente, al día siguiente no lo tuve complicado… Pero qué sorpresa fue ir ¡cabeza de carrera todo el rato! Salimos primero los de la media maratón, y no me costó mucho ponerme “a rueda” de la moto que iba señalizando el camino (4 vueltas a un circuito). Cuando vi qué era sostenible la posición, me sentí tan bien que no aflojé el ritmo en un solo momento. Además, el hecho de cruzarme en cada vuelta con David y Bani y saludarnos me animaba muchísimo. Total que llegué a meta siendo ¡la primera absoluta! Ha sido la primera vez, jajjajajajaj y no sé si tendré suerte de qué no sea la última. Qué lástima no saber el tiempo, pero es lo qué tienen las carreras rudimentarias 😉 Sin embargo, no fue la única sorpresa: ¡Bani quedó segunda chica y David tercer chico! Asique pillamos todos… El conductor del tuk tuk que cogímos para volver a ducharnos estoy convencida que pensó que volvíamos de comprar trofeos en lugar de de correr una carrera :):)

¡Todos pillamos!

Además, como me quedaba por Mumbai a la mañana siguiente, Bani me propuso ir a un rodaje de un programa de baile (ella trabajaba en la tele india antes de empezar a viajar). Por supuesto, me faltó tiempo para decir que sí y de apañar un cambió de última hora: viajaría en bus en lugar de en tren, ¡que estas oportunidades no se tienen todos los días! Fue un acierto total: el programa (Dance+ 5) fue súper entretenido a pesar de estar grabado en indi (tuve la suerte de poder ver el rodaje desde el patio de butacas), pero esque además ese día contaban con la presencia de una inminencia de Bollywood como jurado: Deepika Padukone. Además,Bani me enseñó hasta donde trabajaba ella: directamente en la sección de imagen (que más que en la tele, parece que estás a bordo de una nave espacial) y encima me dio bien de zampar antes de pillar el bus 😉 ¡Experiencia inolvidable, mil gracias Bani!

¡Menuda sorpresa de parada por Mumbai! En esta ocasión, pese que el destino era Goa, por el cmino me lo he pasado estupendamente 😉

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